Dicen que Internet es el mejor invento de los últimos siglos: el lugar donde se encuentra todo y donde todos se encuentran. A mí me sigue sorprendiendo descubrir que hay quien me descubre, me deja misteriosos mensajes en el blog, y se esfuma como vino, amaparado por la oscuridad de la red, despertando posibilidades en mis recuerdos, recuperando posibles veranos o probables primaveras, o, como es el caso, inviernos espero que imposibles .
Aquí dejo el rastro que me has dejado y que me ha provocado sensaciones encontradas. Si vuelves a pasar por aquí fíjate en cómo te recupero y te manifiesto. Manifiéstate tú. O, si quieres, juguemos a las pistas. Me divierte.
Las calles de la ciudad son láminas de hielo.
Las ramas de los árboles están envueltas en fundas de hielo.
Las estrellas tan altas son destellos de hielo.
Helado está también mi corazón,
pero no fue en invierno.
Mi amiga,
mi dulce amiga,
aquella que me amaba,
me dice que ha dejado de quererme.
No recuerdo un invierno tan frío como éste.
Ángel González.